II

La voz afila su decir sobre la piedra del silencio.
Y resguarda el decir en su respiración dudosa de animal en la distancia.
Su clima ahora se airea de noches frías, encerrada con sus ecos en la casa de madera; rodeada por gatos delirantes y perros centinelas al pie de las altas escaleras que reptan en los cerros, meditantes ante el mar.

La voz se torna arisca bajo el frío austral; se agolpa a los rincones oscuros, donde el loco discierne el mapa de sombras y heridas en el campo del alma de su locura.

La voz está cansada, amargando los órganos que habita, mordiendo los nudos de sangre del cerebro que anclado a los fantasmas de otro cielo, no decide su sangrar definitivo en la soledad impuesta del destino.

 

Erick Chávez Salguero

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About neggfre

Creo en mi gente humilde, busco en sus miradas la historia mía; Pienso en el árbol, los ríos y en otras formas de vida que me ilustran la inmensidad de la naturaleza.
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