Fragmento de la Comunidad del Torogóz

El mensaje

¡No matarás!, se leía en la piel de una hoja parcialmente quemada. Ésta volaba sobre un soplo del viento. La hoja se dirigía hacía la niña que aun quedaba en aquellos ojos. Navegante y misteriosa se retorcía ante el fuego. Alguien partía, se despedía en silencio con solo mostrar su tímida mano.

Todo arde y no ellos. Ni la más hermosa flor logró encumbrar su sonrisa. Todo era fuego, nada sino fuego.
Pájaros negritos de humo en el cielo. Y todo era ahí y ella era ahí junto al perro.  Corrí, sobre el silencio corrí, corrí hacia ellos. Sin pensarlo vi que aquellos dos se imitaban la inocencia; que sus rostros como las brasas ardían y que al cerrar sus ojos a la oscuridad imitaban.

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About neggfre

Creo en mi gente humilde, busco en sus miradas la historia mía; Pienso en el árbol, los ríos y en otras formas de vida que me ilustran la inmensidad de la naturaleza.
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