Comparado con el oro

―Señor, pase usted, muestre todas sus fotos.
¿Sabe?, aquí en la planta nadie nace aprendido en la astucia de dar lástima. Sí, cada uno de nuestros obreros aprende, sin causa alguna, a dar desde muy temprana edad la suya propia; exageran todo.
¡Sus fotografías están pálidas!, ¿qué pasó con ellas?.
―¡Ah, cállese!. Encendía la cámara cuando pasó un silbido acompañado de un hedor de fantásticos colores seguido de temblores y derrumbes. Me costaba respirar pero logré configurar, he aquí el resultado de mi humilde hazaña. Nadie más que yo hacía fotografías en ese lugar. ¿Comprende?.
―¿Qué valor tiene esta fotografía para usted?.
―¿Cuál fotografía?
―La del hombre que está bajo los escombros.
―Nada, puede usted quedarse con ella. ¿Ve?, ahí está la cordillera bien cogida y el hábito de otras hambres duerme sin necesidad de látigo, es suya. Hermoso paisaje, para usted, supongo. En fin, únicamente me interesa la fotografía del pájaro que hace silbar a los hombres enjaulados en la planta minera que usted dirige y habita como un objeto de nula o menor valía entre las piedras…

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About neggfre

Creo en mi gente humilde, busco en sus miradas la historia mía; Pienso en el árbol, los ríos y en otras formas de vida que me ilustran la inmensidad de la naturaleza.
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